¿Cómo no podría dedicarle una entrada el día de su muerte al hombre que revolucionó gran parte de nuestro mundo?

Hace ya tiempo que tuve la oportunidad y el placer de escuchar su discurso en la universidad de Standford, sin embargo, hoy, por su fallecimiento y las circunstancias que me envuelven tiene un significado aún más especial:
Hoy es un día triste sin duda, aquellos que tengan la suerte de trabajar en lo que yo trabajo, y les guste tanto o más que a mí, supongo que tendrán la misma sensación.
[...]no pueden conectar los puntos mirando hacia el futuro; solamente pueden conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tienen que confiar en que los puntos de alguna manera se conectarán en su futuro. Tienen que confiar en algo – su instinto, su destino, su vida, su karma, lo que sea.
Tienen que encontrar eso que aman. Y eso es tan válido para su trabajo como para sus amores. Su trabajo va a llenar gran parte de sus vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creen es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que hacen. Si todavía no lo han encontrado, sigan buscando. No se detengan. Al igual que con los asuntos del corazón, sabrán cuando lo encuentren. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años. Así que sigan buscando hasta que lo encuentren. No se detengan.
Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la Muerte es muy probable que sea la mejor invención de la Vida.
“Manténganse hambrientos.
Manténganse descabellados”